* Mezclamos con la batidora a velocidad baja la mantequilla a temperatura ambiente (que esté flojita), con el azúcar, el huevo y la vainilla hasta conseguir una mezcla homogénea y tirando a blanco.
* En la mezcla y sin dejar de batir (si la batidora lo permite, si no no pasa nada por parar un segundín) añadimos la mitad de la harina y el cacao tamizado. Continuamos batiendo.
* Echamos la buttermilk a la mezcla y continuamos batiendo despacio y finalmente incorporamos el resto de la harina y el cacao tamizado. Debe quedar una masa muy cremosa.
* Añadimos 1/4 de cucharita de colorante rojo (a gusto, pero cuidado que tiñe MUCHO) y mezclamos hasta que la mezcla esté de un color uniforme. De hecho queda como si hubiésemos matado un bicho en la cocina,.... ni hablar del trabajo de dejarlo todo limpio, limpio....
* Mezclamos por otro lado el vinagre y el bicarbonato y cuando haga espuma lo añadimos a la masa y mezclamos. El bicarbonato neutralizará el sabor de la buttermilk y además hará de "levadura" natural. Magia, lo que se dice que hace magia.
* Precalentamos el horno a 170º mientras rellenamos las capsulillas y horneamos durante 20-22 minutos a 170º. Al terminar el horneado pinchamos las magdalenas y si sale limpio el palillo, están listas.
Ahí está!!!
Y las cápsulas blancas de Makro que no
me dejan de sorprender, 0 transparencia!!!
* Dejamos enfriar los cupcakes 5 minutos en el molde (para que se terminen de hacer con el calor residual) y luego los pasamos a una rejilla para que no suden y no se despeguen sus capsulitas.
Para preparar la crema de queso, vamos a necesitar una batidora de varillas y paciencia. Más de lo segundo que de lo primero.
* Tamizamos el azúcar glas o icing sugar (azúcar impalpable) con el colador.
* Añadimos el taco de mantequilla sin sal y a temperatura ambiente. Yo lo he dejado casi 3 horas por fuera de la nevera y con los calores sevillanos de Mayo parecía casi casi que estaba a punto de pomada, blandito, blandito.
* Con ayuda de un trapo húmedo que cubra el
recipiente y cuidado porque la batidora si es como la mía puede hacer
de las suyas y tragarse literalmente el trapo si lo engancha, vamos a
batir a velocidad baja el azúcar y la mantequilla.
* Pasará por muchos estados y pensaréis
que os ha salido mal, pero no, hay que seguir batiendo. Al principio
levantará mucho polvo, pero nada, batir. Luego, saldrán como pelotillas y
parecerá todo disgregado, pero nada, batir. Y llegará un momento mágico
que ni polvo ni bolillas, empezará a coger consistencia de pasta de
dientes y blanqueará. Pues ahí, seguimos batiendo, subimos la velocidad y
mínimo 5 o 10 minutos ahí dale que dale. Con el calor no se puede
jugar, hay que darle consistencia a la crema para que no se vaya a
bajar.
* Seguidamente, sacamos de la nevera el queso crema y lo añadimos y empezamos batiendo a velocidad baja y cuando ya se haya integrado, seguimos otros 5 o 10 minutos a velocidad media-alta. Parecerá como nata chantilly, que la podamos manejar con una cuchara, ponerla boca-abajo y sacudir y que aún así no caiga. Ese es el punto.
Confieso que habré hecho 5 veces la crema de queso y ésta es la primera que me queda bien, y lo he hecho con queso de marca X, azúcar glas de marca X y mantequilla de marca X, así que nada de que uno usa aquel producto y aquel otro, es la paciencia y el batir y batir lo que nos da un buen resultado.
* Y finalmente, preparamos la manga pastelera. Para ello vamos abrirla, meter la boquilla sin cortar nada y ajustarla bien. Cortamos con ayuda de un cuchillo a mitad de la boquilla y tiramos del pico de la manga. Comprobamos que ajuste bien, no se nos vaya a salir todo luego.
* Con ayuda de un bote (éste es de mi batidora de brazo) relleno la manga. Simplemente la coloco en posición vertical ayudándome del vaso y relleno con cuidado.
* Recubrimos el cupcake con crema y una espátula y a continuación decoramos con la manga.
* Para ello, aprieto bien la crema hasta el final de la manga (hacia la boquilla)
y decoro cogiendo la manga con solo una mano (no calentéis la manga en exceso o se os derretirá
la crema), retuerzo el final para que no se salga la crema por detrás, y
decoro los cupcakes como véis en el siguiente vídeo:
* Finalmente, decoro con sprinkles de los que tengo por casa: perlas, azúcar de colores, bolitas, virutillas,... o el mismo bizcocho rallado! Y listo, dicho y hecho.
Por cierto, la crema hay que conservarla en la nevera,
porque el queso se puede echar a perder por fuera. Si fuera una
buttercream normal, no pasa nada con dejarla tapada fuera del frigo, ya
que el azúcar y la mantequilla son conservantes naturales.
Espero que os guste la receta y si
la hacéis o queréis comentar algo siempre podéis hacerlo dejando un
comentario aquí en el blog, por
Facebook el grupo "Cocina Para Dummies" o en
Twitter en @CocinaDummies. Muchas gracias por seguirme!!!