28 de enero de 2012

BiZCoCHo MaNDaRíN

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
El bizcocho más rico en España y en Pekín


¿Qué hacer con muchas mandarinas cuando se te ha ido la perola comprando? Sí, cuando te compras un saco de 5 kilos de mandarinas, te has comido la mitad y ya te sale la vitamina C por las orejas... pues un bizcocho aromatizado "a la mandarina".




Para rematar el bizcocho podemos hacerle una glasa para cubrirlo, pero yo no quiero que sea un bizcocho hipervitaminado y super dulce, que sólo lo quiero para desayunos y meriendas sanas así que si os apetece bañarlo en chocolate al estilo de las tartas Sacher, quitarle la parte superior y ponerle gajos de mandarina por encima y cubrirlo con mermelada de melocotón al estilo tarta de mandarina, rellenarlo con una butter cream, o lo que sea... a vuestro gusto golosos!!!! Qué aproveche!!!

El bizcocho acompañado de mermelada
de grosellas y espolvoreado con azúcar glass


¿QUÉ NECESITAMOS PARA ESTA RECETA?
La infraestructura

* Un horno (de gas, eléctrico o de convección como el mío).
* Un molde para bizcocho o tarta apto para horno y que soporte temperaturas altas.
* Un rallador.
* Un exprimidor manual o eléctrico.
* Un colador grande.
* Batidora de varillas o varilla "manual", la de toda la vida.


Este es el molde al que me refiero: sirve para hacer pasteles
pero también bizcochos. Se desmonta y facilita el desmolde
de los bizcochos y la parte inferior hace de bandeja


Y ya, para los profesionales del bizcocho:

* Una lengüeta de silicona para ayudarnos a manejar la masa.
* Una brocha de silicona, y si no se tiene con la mano y una servilleta de papel nos vale.
Esta es una brocha de silicona desmontable
para poder untar o pintar la comida de forma
higiénica



INGREDIENTES
Los materiales de construcción

* 200 gramos de harina para bizcochos.
* 120 gramos de azúcar.
* 2 huevos grandes.
* 1 sobre de levadura química.
* 10-12 mandarinas pequeñas.
* 125 ml. de aceite de oliva.



ELABORACIÓN
Mano de obra

 * Lavamos las mandarinas. Vamos a rallar la cáscara de 3 o 4 mandarinas hasta que obtengamos como 2 o 3 cucharitas de postre de ralladura. Lo tenemos que hacer con cuidado porque no tenemos que tocar la parte blanca de la mandarina, que amargará la ralladura.

La pobre mandarina después del "raspado"

Como 3 cucharitas de ralladura


* Después de dejar a las pobres mandarinas como si les hubiésemos mandado a la mili, cogemos y exprimimos el resto de las mandarinas y las filtramos para evitar que el zumo contenga trocitos duros o desagradables al gusto. Lo ideal como las mandarinas son pequeñas y no permiten partirlas a la mitad para exprimirlas bien es quitarles el casquito superior y exprimirlas directamente.


* A continuación tamizamos la harina (preferiblemente que sea para repostería o para hacer bizcochos) con ayuda de un colador y con paciencia, porque siempre se ensucia un poquito al hacer esto. Sin embargo, este paso es necesario e imprescindible si hacéis el batido a mano para que no se hagan grumos y quede la masa muy compacta. Si lo hacéis con batidora de varillas podéis evitarlo pero siempre quedará mejor estando la harina más suelta.


* Medimos el resto de ingredientes y nos disponemos a iniciar la mezcla:

Todos los ingredientes preparados para empezar a mezclar

 * Empezamos mezclando el azúcar con el aceite batiendo para que se integre bien. Una vez que lo tenemos integramos añadimos los huevos uno a uno batiendo hasta que estén bien mezclados.


* Después de añadir los huevos mezclamos poco a poco y batiendo bien (esto es muy importante para que quede esponjoso el bizcocho) la harina.


* Después de mezclar toda la harina, obtenemos una masa bastante ligada. Añadimos entonces la ralladura de la mandarina, el zumo de las mandarinas (aproximadamente 300 ml) y la levadura.




* Finalmente, dejamos reposar la masa durante 15 minutos cubriéndola con film transparente. En ese ratito que esperamos y vamos limpiando todo, precalentamos el horno a 180º durante 5 minutos. Metemos la masa en el molde pero previamente lo barnizaremos con aceite y posteriormente sobre el aceite, para evitar que se pegue el bizcocho, espolvoreamos con harina y sacudimos el exceso.



* Disponemos la masa dentro del molde y lo introducimos al horno durante 30 minutos a 180º. Y os recuerdo lo de siempre: LA PUERTA DEL HORNO NO DEBE ABRIRSE BAJO NINGÚN CONCEPTO DURANTE LA COCCIÓN porque el bizcocho se asusta y baja, es decir, todo el trabajo de la levadura se echa a perder!!!!

* Una vez transcurridos los 30 minutos, si lo hacéis en horno de gas o eléctrico y el bizcocho NO se ha dorado por arriba, cambiamos el calor para la parte superior y con el gratinador doramos el bizcocho durante otros 10 minutos más. A mí sólo me han hecho falta 30 minutos porque al ser un horno de convección la cocción es homogénea y el bizcocho ha salido con muy buen color. Para ver que está hecho por dentro lo pinchamos con una aguja de tricotar, un cuchillo o un palillito. Si sale limpio es que ya está.

* Una vez terminado el tiempo de cocción y pinchado el bizcocho, dejamos el bizcocho dentro del horno enfriarse con la puerta del horno ligeramente abierta. Transcurridos otros 10 minutos debería tener la siguiente pinta:


* Con ayuda de la espátula de silicona o un cuchillo despegamos con cuidado los bordes y abrimos el molde. Sacamos los bordes del molde y decoramos al gusto. Yo he espolvoreado por encima del bizcocho un poco de azúcar glass, así que ha quedado un bizcocho bajito con un look tarta de Santiago que no se puede aguantar.



Espero que os guste y si os atrevéis a hacerlo, que es muy sencillito, que os quede muy rico!!!!